Todo el proceso está automatizado.
Un pequeño secador por frío.
El tamaño de cada lote es de unos 4 litros y contiene entre 1,8 kg y 2,7 kg de comida fresca.
En un año, un pequeño liofilizador puede liofilizar unas 200 tandas: 757 litros de alimento liofilizado o entre 90 y 400 kg de alimento fresco.
Secadora de frío medio.
El tamaño de cada lote es de unos 8 litros y contiene entre 3 kg y 4,5 kg de comida fresca.
Al año, un liofilizador medio puede liofilizar unas 200 partidas. 1514L de alimento liofilizado o 680 kg de alimento fresco.
Secadora de aire frío de gran capacidad.
El tamaño de cada lote es de unos 13 litros y contiene entre 5,4 kg y 7,3 kg de comida fresca.
Al año, un liofilizador grande puede liofilizar unas 200 tandas. 2640 L de alimento liofilizado o 1130 kg de alimento fresco.
Esto suele tardar entre 20 y 40 horas. La duración del ciclo depende del tipo y la cantidad de comida. Productos como la carne, las alubias o el maíz se secan rápido. Sin embargo, otros como la calabaza o la sandía necesitan más tiempo. El tamaño de los trozos también influye en la duración del ciclo.
Lo más importante es que la máquina te avisa cuando la comida está lista (suena una señal de aviso), así que no tendrás que estar adivinando cuándo hay que parar el proceso.
¡Sí! Es una idea genial meter productos congelados en tu liofilizador. Tu máquina los detectará y seguirá congelándolos hasta -40 °C. Además, esto acortará la duración total del ciclo de congelación y liofilización de un lote.
En realidad, casi cualquier alimento se puede liofilizar. Tanto las frutas como las verduras y la carne conservan sus excelentes propiedades gustativas tras este proceso. El secado por congelación es ideal para tomates, manzanas, plátanos, fresas, melocotones, judías verdes, pimientos, cebollas, espinacas, gambas, carne de cerdo, ternera, pavo e incluso helados. También se pueden secar por congelación y preparar diversos platos de carne. Este método va de maravilla con la lasaña, los platos de arroz, la pasta con queso, el chili o el estofado de ternera, los platos de pollo, el cerdo desmenuzado, los platos de gambas o langosta, las salsas para pasta o las tortillas. ¡Experimenta!