LIOFILIZACIÓN DE LA SOPA DE CHILE

La sopa de chile es uno de esos platos que nunca te cansas de comer. Tampoco te cansas de experimentar con su sabor. En invierno, a muchos les gustan las sopas de chile espesas, con carne y picantes, que te calientan por dentro. En primavera buscamos recetas más ligeras: sustituimos la carne de ternera picada por pavo, y las tiras de carne asada por verduras, como pimientos, maíz, pepinos o calabacín. Elijas lo que elijas, todo esto se seca de maravilla con el frío.

Chili en una bandeja de liofilizador

Seguramente sería difícil encontrar a alguien a quien no le guste la sopa de chile. Si preparas este plato a menudo o para un grupo grande de gente, te vendrá bien secarlo al frío y tener un plato de reserva para la cena o una fiesta. Para ello, basta con extender la sopa de chile en unas bandejas y poner en marcha el proceso. Con el secado por frío, simplemente se elimina el agua de los alimentos, conservando todas sus propiedades gustativas y nutricionales. Podrás conservar esta sopa o guiso de chile liofilizado hasta la semana que viene, el año que viene o incluso hasta 25 años, siempre y cuando lo guardes todo en un recipiente hermético.
Para rehidratarlo, solo tienes que echarle un poco de agua caliente y removerlo hasta que recupere su consistencia original. Puedes añadir tus ingredientes favoritos, como queso rallado, galletas saladas, cebollas tiernas, pan de maíz o chips de maíz. ¡Y a probar! Puedes secar al aire estos ingredientes y guardarlos junto al chili, para tener siempre todo el conjunto a mano.

Receta fácil de chili con carne picada

Este plato es ideal para llevártelo a una acampada o a cualquier otro viaje. A todo el mundo le encantaría tomarse un tazón de sopa de chile caliente y espesa.

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