
Los liofilizadores Harvest Right secan fácilmente todo el plato preparado, incluso en un solo ciclo. Puedes poner diferentes tipos de comida en bandejas distintas (o incluso en la misma bandeja), ya que los sabores no se mezclan. Solo hay unas pocas excepciones: es mejor que pongas las cebollas, los ajos y los chiles jalapeños por separado. Así que puedes secar por congelación todas tus sobras de comida de una sola vez. Por ejemplo: un asado, puré de patatas, verduras guisadas y una tarta de chocolate los puedes meter y secar por congelación en una misma tanda.

Cuando ya te dispongas a comer tu plato, solo tienes que echarle un poco de agua tibia o caliente y esperar a que recupere su consistencia original. Al final, puedes calentarlo en el microondas o en el horno. Para calentar pasta, como espaguetis o lasaña, te recomendamos hacerlo al vapor: solo tienes que echar un chorrito de agua caliente y taparlo con una tapa o con film transparente. Al cabo de unos minutos, el plato, rehidratado al vapor, estará listo para comer. Si vas a recalentar un guiso, puedes añadir agua tibia hasta aproximadamente 1/3 de la altura del plato, taparlo y hornearlo unos 30-45 minutos a 180 grados. Te sorprenderá ver que tiene el mismo aspecto y el mismo sabor que cuando estaba recién hecho.

Corta el pan y los pasteles en rebanadas o trozos y colócalos en una bandeja en una sola capa. Para rehidratarlo, envuelve cada rebanada en papel de cocina húmedo y deja que absorba la humedad poco a poco (esto tardará unas horas). O también puedes meter varias rebanadas en una bolsa de plástico junto con una toalla de papel húmeda y dejar la bolsa un rato en la nevera para que los productos absorban el agua poco a poco.
¿Todavía tienes hambre? 😊