
En enero solemos hacernos promesas. A veces nos hartamos de comer de más y de las fiestas, así que es el momento perfecto para centrarte en nuevos objetivos: por ejemplo, volver a caber en tus pantalones o en tu vestido favorito. Claro, puedes apuntarte a un gimnasio y hacer ejercicio con regularidad, pero el deporte es solo una parte de un estilo de vida saludable. No vas a conseguir nada si te alimentas de forma poco sensata.
Si tienes un deshidratador en casa, puedes preparar platos o aperitivos saludables y así hacerte la vida más fácil. Estos son nuestros consejos para sacar partido a tu deshidratador y comer de forma más saludable. ¿Has oído que se recomienda comer 5 raciones de fruta y verdura al día? A la mayoría de nosotros no nos sale. Las verduras no solo están llenas de micronutrientes, sino que además son bajas en calorías y ricas en fibra. Si te comes unas raciones de verduras en el desayuno, te sentirás saciado antes y tardarás más en volver a tener hambre.
La forma más fácil de convertir el consumo de verduras en un hábito es servirlas con cada plato, incluso en el desayuno. Por ejemplo, con unos huevos revueltos: rodajas de pimiento o calabaza, espinacas. Y con el tiempo, puede que te vuelvas adicto a las verduras salteadas en mantequilla, a la carne de pavo sazonada o a las salchichas vegetarianas.

TARTALETAS DE QUESO RICAS EN PROTEÍNAS Y CON POCOS HIDRATOS DE CARBONO
Estas empanadillas de queso y verduras no solo están ricas, sino que además son perfectas para liofilizarlas. Pica un bol lleno de verduras y añade un huevo para que se mezclen bien y formen una masa homogénea. El queso suizo es, por naturaleza, menos calórico, así que si le añades unos puñados, mejorarás el sabor sin que te afecte a la salud. En la mayoría de las recetas se incluyen pan rallado, que sirve para absorber la humedad que desprenden las verduras. Sin embargo, si salteas las verduras antes, ya no hará falta usar pan rallado. Así que, ¿cómo preparar y liofilizar las tartaletas de queso y verduras?
- Echa 4 tazas de calabacines y pimientos en la picadora. Usa verduras de diferentes colores para aprovechar mejor los flavonoides.
- Ralla 110 g (100-120 g) de queso suizo.
- Pica la cebolla.
- Sofríe la cebolla y las verduras unos 5 minutos en aceite de oliva.
- Añade sal y pimienta al gusto.
- Añade una cucharadita de orégano y otra de tomillo.
- Pon las verduras en un bol y déjalas enfriar.
- Bate por separado 6 huevos de tamaño L y viértelos sobre las verduras. Remueve un poco. Añade el queso.
- Precalienta el horno a 180˚
- Rocía los moldes para magdalenas con aceite.
- Vierte una cucharada de la mezcla de verduras en los moldes, llenándolos hasta ¾ de su capacidad.
- Hornea los pastelitos unos 20 minutos.
- Déjalo enfriar a temperatura ambiente.
Coloca los pastelitos ya enfriados en una bandeja en una sola capa y empieza el proceso de liofilización. Guárdalos en un recipiente hermético o en una bolsa. Antes de comerlos, rocíalos con agua tibia o envuélvelos en una toalla de papel húmeda hasta que recuperen su estado original. Puedes calentarlos en el horno de vapor o en el microondas. Aunque no es necesario. También puedes comerlos sin humedecerlos. Serán un aperitivo ideal para una excursión o un viaje.