Es posible conservar las manzanas durante el invierno sin necesidad de enlatarlas. Solo necesitas un lugar especial con las condiciones adecuadas de temperatura y humedad. Así podrás disfrutar de manzanas frescas incluso en pleno invierno. Si no puedes mantener unas condiciones constantes, las manzanas pueden marchitarse (perdiendo así parte de sus propiedades nutricionales y de su sabor) o incluso empezar a pudrirse.
Se pueden secar las manzanas. Sin embargo, debido a las altas temperaturas que se utilizan durante el proceso, perderás más de la mitad de su valor nutricional. Si tienes un secador por frío en casa, podrías conservar las manzanas de forma muy sencilla. Las manzanas secadas al frío no se encogen ni se endurecen, y conservan su aroma, sabor, color, forma y composición nutricional. Estarán como frescas, porque, en realidad, lo están.

Las manzanas tienen muchísimos beneficios. Hay estudios que indican que tienen propiedades anticancerígenas y que protegen contra el Parkinson y el Alzheimer. Tienen un montón de antioxidantes, fibra y otras sustancias biológicamente activas. Así que hay mucha verdad en el dicho: «Una manzana al día te mantiene sano».

Aquí tienes algunas formas de secar manzanas al frío:
- Trozos de tarta. Corta la manzana en gajos de no más de 2,5 cm de grosor. Déjalas secar al aire frío colocándolas en una sola capa. Después, guárdalas en una bolsa hermética o en un recipiente hasta que las necesites.
- Cubitos de manzana para el desayuno. ¿Ya has probado a añadir trocitos de manzana secados al frío a tus cereales secos o a tu granola? Están riquísimos y tienen un crujido muy agradable. Para que queden crujientes, corta las manzanas en cubitos y deja la piel, que es muy nutritiva.
- Rodajas de manzana para el té. Pela las manzanas y córtalas en rodajas muy finas. Déjalas secar al frío en bandejas, colocadas en una sola capa. Guárdalas en envases herméticos.
- Cubitos de manzana para magdalenas. Una vez cortados y secados al frío en cubitos, puedes usarlos para hacer magdalenas u otros dulces.
- Gajos de manzana para picar. Con tu deshidratador doméstico puedes preparar unas nutritivas rodajas de manzana tanto para que los niños se las lleven al colegio como para ti al trabajo. Si les espolvoreas un poco de canela o azúcar moreno, ya tienes el postre listo.
Con la llegada del otoño, las manzanas son una delicia, pero a finales de verano puede que ya te hayan cansado un poco. Si preparas las manzanas de diferentes formas con un deshidratador, descubrirás sabores nuevos y más interesantes.